Sala 104.02
Más allá de lo concreto

Ya desde sus inicios, en los años cincuenta, la poesía concreta encuentra diversas vías de desarrollo discursivo y formal y alumbra numerosos grupos y movimientos poéticos en todo el mundo. A mediados de la década de los sesenta, la poesía desborda y transciende el espacio de la página. Configura acciones, coreografías y objetos. En algunos casos, convierte al lector/espectador en creador y participante de las obras. A su vez, se alimenta de los signos de la calle y ocupa el espacio urbano, traspasa fronteras y posibilita la creación de redes de intercambio entre Latinoamérica y España.

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Ya desde sus inicios, en los años cincuenta, la poesía concreta encuentra diversas vías de desarrollo discursivo y formal y alumbra numerosos grupos y movimientos poéticos en todo el mundo. A mediados de la década de los sesenta, la poesía desborda y transciende el espacio de la página. Configura acciones, coreografías y objetos. En algunos casos, convierte al lector/espectador en creador y participante de las obras. A su vez, se alimenta de los signos de la calle y ocupa el espacio urbano, traspasa fronteras y posibilita la creación de redes de intercambio entre Latinoamérica y España.

Uno de los movimientos destacados es Poema/Processo, creado en 1967 por Wlademir Dias-Pino, Neide y Álvaro de Sá, y Moacy Cirne, entre otros. En su momento álgido, contó con más de 70 artistas y poetas repartidos por Brasil, y con algunos miembros internacionales, como el uruguayo Clemente Padín y el argentino Edgardo Antonio Vigo. Este movimiento nace no solo como respuesta a la insatisfacción por la poesía concreta paulista, representada por el Grupo Noigandres –con los hermanos Haroldo y Augusto de Campos y Décio Pignatari–, sino también como reacción a la realidad política y social de Brasil tras el golpe militar de 1964. Poema/Processo desafía las limitaciones semánticas de la lengua escrita o hablada, reemplazando las palabras por imágenes y signos visuales. La noción de «poema» se amplía hasta designar un poema-objeto, un poema-procedimiento, una película-poema o incluso una acción-poema. Posee aspectos materiales y táctiles, y puede sufrir manipulaciones, desgarros y transformaciones. El espectador, convertido en creador/participante, añade a la obra otros materiales, su cuerpo y su propio lenguaje.

El poeta concreto Augusto de Campos colabora en numerosos proyectos con el artista español Julio Plaza —quien llega a Brasil en 1967 para participar en la 9ª Bienal Internacional de São Paulo—, como los libros-objeto Poemobiles y Caixa Preta. En España, Plaza había formado parte de la Cooperativa de Producción Artística y Artesana, fundada por el poeta Ignacio Gómez de Liaño y otros artistas visuales. La Cooperativa pretendió hacer de la poesía un campo de experimentación organizando exposiciones y actividades. En ese ambiente, Plaza conoció a Ángel Crespo, poeta y crítico de arte, quien más tarde lo invitará a la Universidad de Mayagüez, en Puerto Rico, donde se produce el encuentro con otro artista español invitado por Crespo, Tomás García Asensio. Crespo se sintió atraído por las investigaciones que García Asensio llevó a cabo sobre el arte constructivo y la generación automática de formas geométricas en el Centro de Cálculo de la Universidad de Madrid.

Plaza viaja con la artista brasileña Regina Silveira, su esposa en aquel momento, y permanecen en Mayagüez desde 1969 hasta 1973, periodo en el que investigan las nuevas tecnologías serigráficas, como por ejemplo Middle Class & Co (1971), de Silveira. Uno de los roles más destacados de Plaza fue su actividad como promotor y dinamizador de nuevas experiencias artísticas. Sus esfuerzos también permiten que la Sala de Arte de la Universidad de Mayagüez constituya un singular espacio de experimentación, donde se darán cita artistas provenientes, en su mayoría, de América Latina, Estados Unidos y Europa del Este. Esta extensa red se traslada a Brasil en 1973, donde Plaza y Silveira se establecen definitivamente. Para entonces, ya habrán iniciado un camino de transformación cada vez más alejado del normativismo geométrico, para apuntar, en cambio, hacia una obra conceptual basada en la investigación sobre los medios de comunicación y la crítica semiótica.

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